jueves, 19 de noviembre de 2015

El Tratado de Beijing

El Tratado de Beijing sobre Interpretaciones y ejecuciones Audiovisuales, conforme información de la OMPI, se celebro a lo largo de una Conferencia en Beijing en dos mil doce, el tratado contempla los derechos de los artistas intérpretes o bien ejecutantes sobre exactamente las mismas interpretaciones o bien ejecuciones de obras audiovisuales. 

El Tratado de Beijing proporciona a los intérpretes o bien ejecutantes 4 género de derechos patrimoniales: el derecho de reproducción, el derecho de distribución, el derecho de alquiler, el derecho de de puesta a predisposición. El Derecho de Reproducción es aquel que autoriza la reproducción directa o bien indirecta de la interpretación o bien ejecución de la obra audiovisual a través de cualquier género de medio. El Derecho de distribución pone a la predisposición del público por norma general tanto el original como los ejemplares autorizados, en general para venta o bien algún género de transferencia de propiedad. El Derecho de Alquiler determina esta acción sobre la obra original o bien sus ejemplares; el Derecho de puesta a predisposición autoriza, por medios alámbricos o bien inalámbricos de la obra en el instante en el que el consumidor de esta manera lo disponga; este derecho hace referencia a las obras que se halla en Internet. 

Entre otros muchos derechos, el Tratado proporciona Derechos Morales a los intérpretes o bien ejecutantes, tal como lo que respecta a Cesión de Derechos. Las restricciones del Tratado están determinadas en el tratado mismo y hacen referencia al Acuerdo de Berna, del que vamos a hablar más adelante. El Tratado fue firmado por este país el veintiseis de junio de dos mil doce.

Indicaciones Geográficas - Arturo Ancona Garcia Lopez

Conforme la Organización Mundial de la Propiedad Intelectual (OMPI), se le da el nombre de Indicación Geográfica a aquel signo empleado para designar productos que tienen un origen geográfico específico y cuyas peculiaridades y cualidades solo se dan en ese lugar; por norma general la indicación geográfica toma su nombre de la zona geográfica donde se halla.

Las indicaciones geográficas asisten al consumidor a hacerse una idea de los que esta comprando conforme el caso específico. No solo las bebidas son sujetos de este signo, existen productos agrícolas que están asimismo signados por la indicación geográfica a la que pertenecen. Desde el vino, el té, frutos, queso, cigarrillos, los productos sujetos a indicaciones geográficas son muy variados. Este signo no desea decir que pueda ser empleado por un solo productor, esto es, establece una zona geográfica donde pueden convivir diferentes productores y cada uno de ellos de los que entregar un signo propio a su producto, a través de una etiqueta o bien una marca, por poner dos ejemplos.

Las indicaciones geográficas dan un valor agregado al producto que se ofreciendo, lo apuntan. Este signo, siendo propio de una zona, depende del país donde se halle y va a estar sujeto a las leyes que dicha nación le proporcione en su marco normativo, aparte de que se pueden establecer indicaciones geográficas como las denominaciones de origen, la que vamos a tratar más adelante. Las indicaciones geográficas son muy comunes en la vida cotidiana y asisten a los productores regionales en el momento de activar su industria.